miércoles, 22 de enero de 2014

¿Dónde han ido a parar las sandalias lindas?

Me abrazo a mi subjetividad y afirmo a los gritos: ¡es imposible conseguir sandalias de verano que no hagan de mi pie un hermano gemelo del que tendría el monstruo Pie Grande! Es así, no hay más vueltas que darle. Durante las últimas tres semanas recorrí varias tiendas de zapatos y siempre salí enojada, desilusionada. ¿Ningún diseñador piensa en mi? ¿Ni UNO?

Debo reconocer que para que un par de sandalias me guste debe cumplir varios requisitos. El primero (y el más importante): que no me tomen por tonta y quieran cobrarme 1600 pesos por un producto que se que no lo vale. El segundo: nunca renunciaré a la comodidad. El tercero: no quiero que TODO el mundo tenga el mismo par que yo. El cuarto y último requisito: pretendo que mi pie se vea lo más femenino posible.

¿Cuán difícil puede ser que un par de sandalias cumpla con mis expectativas? A juzgar por mi experiencia, es casi misión imposible. Calzo 38, como la mayoría de las chicas, por lo que doy por descartado que el tamaño de mi pie sea el problema principal. 

Todos y cada uno de los locales a los que entré parecían una copia del anterior. En ninguna de las tiendas vi un modelo original, ninguno llamaba mi atención, ya todos estaban en mi memoria visual. Pero el diseño que más se repetía era el infame híbrido entre skippie y suela de tractor. Vi a decenas de chicas usar este modelo y a ninguna, por más piernas torneadas que tuviera, le quedaba bien. 

En un momento de debilidad, entré a una zapatería y me probé este modelito infame. En una de esas, un milagro ocurría y todas mis críticas se podrían ir por la borda al ver que no me sentaban tan mal. Qué ilusa. Ni bien me las puse, mi tobillo se ensanchó, mis piernas se acortaron y mi caminata era la de una quinceañera novata que por primera vez se pone tacos. Mi pies se veían como los de una travesti que intenta que su pie sea femenino cuando siempre se verá masculino. ¡Y encima salían 1100! Un escándalo. 

Me rendí. Ya está. No habrá sandalias nuevas este verano. Mejor para mi bolsillo, mejor para la crisis habitacional de mi placard. 

¡Pero qué bronca tengo!


Cuidado: estas imágenes pueden herir su sensibilidad estética






viernes, 17 de enero de 2014

Lena Dunham en Vogue: polémica por los retoques

Hacía tiempo se rumoreaba que Lena Dunham estaría en la portada de Vogue USA y los chismes se hicieron realidad: la actriz de Girls protagoniza la tapa de la edición de febrero. Para muchos, esta participación significó una bocanada de aire fresco para la revista, ya que usualmente convoca a mujeres con cuerpos esculturales. Pero el optimismo duró poco.

Vogue tiene un historial extenso de retoques innecesarios. A las mujeres flacas le mejoran la piel, a las mayores de 40 le borran las arrugas y a las 'gorditas' le restan talles. Sucedió con Adele en 2009 y ahora pasa lo mismo con Lena Dunham, cuya figura se ve demasiado esbelta para ser real. Dunham ha dicho reiteradas veces que su cuerpo es "una expresión realista de lo que significa estar vivo", y la remata diciendo: "si no te gusto, ese es tu problema, no el mío".

En este contexto, que Lena Dunham haya accedido a los retoques de photoshop es una gran decepción. Es obvio decir que el mundo del entretenimiento es un negocio millonario y que a Dunham le conviene estar en la portada de Vogue por su llegada, pero al final del día, no estoy segura de que haya sido una movida inteligente. El atractivo de esta actriz es que se perfila como una mujer diferente, una que a pesar de no encajar en los tradicionales cánones de belleza del showbusiness muestra su cuerpo desnudo en Girls y disfruta de sus curvas. ¡Si hasta usa bikini en televisión!

El sitio Jezebel fue un paso más allá y ofrece diez mil dólares por las fotos originales de Lena Dunham para Vogue. "Retocar es lo que Vogue hace siempre, al igual que otras revistas. Pero ahora, Vogue tiene en su tapa a una mujer que expresa públicamente que su apariencia, con todos los defectos que tenga, no debería ser alterada. Dunham celebra su cuerpo tal como es", se lee en el sitio. Jezebel aclara que lo que quiere es comparar las fotos originales con las de la revista, el objetivo es ver cuánto de 'imperfecto' tiene Lena para Vogue. (Ya aparecieron las fotos sin retocar, para verlas, click aquí)

¿Se la puede culpar a Lena de haber accedido a los retoques? Diría que no, al fin de cuentas, ella es una empresaria, se mueve por el dinero y el éxito. Le conviene estar en la tapa de Vogue porque la pone en boca de todos, como en este caso. El punto que me molesta, que me sigue molestando, es que Vogue sigue en el camino de no aceptar el cuerpo femenino tal como es. Quizás la explicación sea que Vogue no hace periodismo, sino que genera una linda ficción con sus fotos. Sí, esa es la explicación.

El tema da para mucho debate. Las/los leo.












lunes, 13 de enero de 2014

¿Quién es Lupita Nyong'o?

Lupita Nyong'o se perfila como la chica it del 2014. Tiene todo para serlo: es fresca, talentosa, tiene mucho estilo y sus elecciones de vestuario son arriesgadas y a la vez, acertadas. Como si esto fuera poco, los especialistas vaticinan una catarata de premios por su lograda actuación en la película 12 Years a Slave. 

En la entrega de los Golden Globe todos hablaron de ella gracias a un diseño minimalista con capa de Ralph Lauren. La prensa mundial la eligió como una de las mejores vestidas, junto con Cate Blanchett y Naomi Watts. "Nunca he visto los Globos de Oro, ni el Oscar, no me crie de esa manera. Por lo tanto, todo lo que está sucediendo ahora es nuevo para mí y estoy tomando las cosas día a día", dijo Nyong'o.

Lupita nació en Méjico - de allí proviene su nombre -, donde sus padres eran refugiados políticos. Luego se mudó a Kenia y por último vivió en Estados Unidos. Su nombre comenzó a sonar gracias al papel en la película dirigida por Steve McQueen, 12 Years a Slave, que aún no se estrenó en la Argentina. En la película, Lupita es Patsey, una muchacha esclava que sufre brutales abusos. Si bien audicionaron más de 1000 mujeres para el papel de Patsey, Nyong'o se quedó con el tan preciado papel.

La actriz también se está convirtiendo en la obsesión de varias especialistas en moda. Miu Miu la convocó para que participara de la campaña Spring 2014, junto a Elle Fanning, Elizabeth Olsen y Bella Heathcote. Además, estuvo en la portada de revistas como W Magazine, Dujour e InStyle. "Ser considerada una estrella de la moda es un bonus genial. Claramente no estaba en mi cabeza cuando comencé mi carrera de actuación", dijo en USA Today.

Todo indica que veremos mucho, muchísimo más de Lupita Nyong'o.










Sin miedo a los colores









Lupita Nyong'o en la campaña de Miu Miu Spring 2014. 







jueves, 9 de enero de 2014

El idilio de la moda con el pop

¿Recuerdan cuando las modelos top eran las que protagonizaban las campañas de moda más prestigiosas? Pocos ejemplos quedan hoy de esa era. Actualmente, las grandes marcas eligen a las cantantes más convocantes, quizás en un intento de darle mayor difusión a la colección.

El último ejemplo es la gráfica primavera/verano 2014 del ex diseñador de Louis Vuitton, Marc Jacobs, quien convocó a la polémica Miley Cyrus para su marca homónima. A la cantante se la ve con una actitud lúgubre en una playa desierta, ni rastros hay de su marca registrada, el histrionismo y su lengua afuera. No es la primera vez que Marc Jacobs la elige. En 2013, Miley le puso el cuerpo a la campaña Protect the skin you're in, una iniciativa benéfica para recaudar fondos. 

Por su parte, Balmain eligió a Rihanna para su campaña primavera/verano 2014. La cantante viste diseños deportivos y casuales con una marcada impronta noventosa. La premisa parece ser más es más y Rihanna encarna a la perfección el ideal de la marca: vanguardista, osada y sensual.

Lady Gaga y Donatella Versace son grandes amigas, al menos frente a las cámaras. Por eso no sorprendió tanto cuando aparecieron las fotos de Lady Gaga modelando prendas y accesorios de la última campaña de la marca italiana. Lo más curioso es que la cantante parece un clon de Donatella: el pelo rubio, larguísimo, la piel bronceada y las joyas pesadas la transforman en una versión más joven de la directora de Versace. 

Quien también apostó por una cantante fue Riccardo Tisci, que pensó en la cantante de neo soul Erykah Badu para la marca que dirige, Givenchy. En una entrevista con Style.com, Tisci reveló que Badu le parecía 'una de las mujeres con más estilo' de todos los tiempos: "¡Es un ícono!", exclamó. "Hace tres temporadas que elijo a mujeres que expresan algo, pueden ser grandes artistas, mujeres hermosas, muy sofisticadas o modelos en las que realmente creo", agregó. Quizás lo que más llama la atención es que Tisci haya elegido a todas mujeres de color para su última campaña gráfica. Esta decisión fue tomada en medio de una gran polémica, ya que varios periodistas acusaban a los diseñadores de no fomentar la inclusión de razas en sus desfiles. "No entiendo por qué no hay más chicas negras o latinas en los desfiles. Cuando veo que pasa esto es muy triste. Las personas pueden ser muy vanguardistas, tan avanzadas, pero en realidad no lo son, porque aún marcan diferencias por el color de piel", opinó el diseñador de Givenchy en Style.com.

DKNY no se queda afuera de esta tendencia. La marca neoyorkina eligió a la ascendente Rita Ora para la gráfica de la colección Resort 2014. “DKNY es una línea accesible, estoy enamorada de ella. Me fueron enviando algunas prendas y comencé a obsesionarme. Las llevaba muchísimo, me hacía fotos y las subía a mi perfil de Instagram. Fue cuando el equipo de DKNY contactó conmigo y me dijo. 'Nos gusta que realmente te gustemos tanto'. Y la relación se gestó a partir de ahí de forma natural”, describe Ora en Vogue.

No se puede dejar afuera a la cadena sueca H&M, que eligió a una no tan conocida Lana del Rey para la campaña otoño/invierno 2012. La marca repitió la fórmula moda+pop al convocar a Beyonce para modelar los trajes de baño del verano 2013. Seguramente veremos muchas más alianzas entre marcas y cantantes. Esto parece ser sólo el comienzo.

Miley Cyrus para Marc Jacobs

Rihanna para Balmain


Lady Gaga para Versace


Erykah Badu para Givenchy


Rita Ora para DKNY


Beyonce para H&M



Lana del Rey para H&M






lunes, 9 de diciembre de 2013

Delia Cancela: la artista de la moda

"Me gusta la moda desde pequeña, mi primer gran amor fue Jacques Fath", me dice sonriendo Delia Cancela, artista argentina cuya ropa creada en colaboración con Pablo Mesejean - esposo y parteneire profesional - se exhibe en el Centro Metropolitano de Diseño (CMD) de Barracas hasta el 2 de marzo de 2014. La muestra titulada Delia Cancela, una artista en la moda se inauguró en el marco de La Noche de los Museos, el 9 de noviembre pasado, y fue curada por su amigo Javier Arroyuelo, con quien, según ella, se conocen tanto que las palabras sobran para comunicarse. 

Delia Cancela es una innovadora nata, sus ganas de jugar y experimentar con el arte y la moda la llevaron a crear atuendos únicos, hasta ahora bastante desconocidos para los argentinos. "Esta es una muestra que es interesante para los jóvenes. Es un buen momento para exponer mis prendas porque ahora hay gente que sabe mejor qué es la moda y el arte. En el país mi trabajo en moda no es tan conocido. Como me fui a vivir afuera, mi obra como diseñadora es desconocida. Al irme de la Argentina, la faceta que más se conocía de mí era la de artista, es como que mis dos facetas hubiesen quedado divididas", me dice Delia durante la inauguración de la muestra. 

En la década del '60, Cancela formó parte del grupo de artistas destacados del Instituto Di Tella. Luego se fue a vivir al exterior con su entonces marido Pablo Mesejean y juntos crearon la etiqueta 'Pablo & Delia', cuyos diseños y dibujos estuvieron tanto en la Vogue norteamericana como en la inglesa. Cancela considera que aparecer en Vogue fue un gran reconocimiento al trabajo que venían haciendo con Pablo: "Sentimos que nuestro trabajo se legitimaba", agrega. Hasta los '80, Delia y Pablo trabajaron a la par, creando prendas que se destacaban por la fusión entre arte y moda, siempre con una cuota de humor. 

"Era muy chica cuando me casé con Pablo y tuve que respetar el mandato del casamiento. Trabajar con él era complicado y lindo al mismo tiempo. Yo trabajaba con el Pablo hombre, no con mi marido. La primera colección que presentamos en el Di Tella en 1967 fue un escándalo. El reto era romper con lo establecido, y si bien nosotros considerábamos que era ropa muy ponible, había que animarse a salir a la calle así vestido en esa época. Todo era muy conservador y pacato", recuerda. 

Los límites entre el arte y la moda siempre generaron polémica. ¿Es la moda arte, puede el arte ponerse de moda? Delia Cancela entiende a la perfección ambos mundos y de esa conjunción nacen sus diseños. "Entre la moda y el arte hay puntos de conexión y desconexión, pero los límites están cada vez más borrosos. Yo no creo que la moda sea arte o que el arte sea moda. Son diferentes expresiones, como la música, la literatura, el teatro. Lo que sí creo es que es más fácil para un artista hacer moda que para un diseñador hacer arte. Tanto moda como arte son igual de importantes y ya es hora de darle a la moda el lugar que se merece", opina Delia. 

Sin lugar a dudas, la exhibición de los diseños y telas de Delia Cancela en el CMD es un plan imperdible para los amantes de la moda y el arte. Además, es una oportunidad de conocer a una artista nacional cuyas obras dan cuenta de su inmensa creatividad aplicada a la moda, aspecto hasta ahora injustamente desconocido.  








Delia Cancela junto a su amigo Javier Arroyuelo, curador de la muestra.










martes, 3 de diciembre de 2013

Elegidos de la fiesta Mumm+Gaby Herbstein


Nada mejor para presentar un calendario que una buena fiesta. 

El miércoles 27 de noviembre fui al evento en el que se presentaba el calendario Mumm 2014 by Gaby Herbstein. Se hizo en Bubble Studio y fue memorable: buena música, rica comida, barra non stop. 

Las fotos del calendario fueron obra de la talentosa Gaby Herbstein, que además de haber sido la responsable de la cámara, también estuvo al mando de la dirección artística del calendario Mumm. Se imprimieron sólo 2500 calendarios y fueron repartidos entre los invitados de la fiesta.

El eje conceptual elegido para esta edición fue la revaloración de las “sensaciones”. Bajo esa inspiración, las tomas seleccionadas como portada de cada mes transmiten el disfrute pleno de actividades placenteras, en armonía perfecta con una copa de Mumm. Las tomas seleccionadas para cada mes fueron cenitales, es decir, perpendiculares respecto del suelo. Para lograrlas, Gaby tomó las imágenes desde un andamio ubicado a 4 metros de altura.

Las doce imágenes que conforman el calendario 2014 estaban exhibidas en las paredes y los protagonistas - Griselda Siciliani, Chino Darín, Mónica Antonópulos, Leonora Balcarce, Celeste Cid, Juan Minujín - posaban junto a su foto para las diferentes cámaras. 

En un alto de la noche - entre el primer trago y el segundo, digamos - quise ir en busca de looks que me gustaran. Si bien no son tantos, me gusta mucho cada propuesta.


Collar de perlas extra grandes. ¡Me encanta el naranja intenso!


La artista plástica Camila Valdez con una vincha hecha por ella.


Esas cadenas en los brazos: amor a primera vista.


Bolsa de lona colorida y funcional.


Griselda Siciliani, una de las protagonistas del calendario, posa con vestido estampado frente a sus fotos.


Fotos oficiales del evento y fotos del calendario Mumm 2014 by Gaby Herbstein









viernes, 29 de noviembre de 2013

Black Friday: el epítome de la cultura consumista

Tener para ser. La frase de cabecera de la era consumista en la que vivimos cobra un tinte exacerbado durante el Black Friday, una jornada de compras compulsivas impulsada por los precios rebajados de la mayoría de las tiendas de los Estados Unidos, el país consumista por excelencia. La excitación que genera el Black Friday es tal que hasta ha habido muertes por la estampida ocasionada por los compradores. Sí, pellízquense.

Que vivimos en una era consumista, no es novedad. Que la industria de la moda y la renovación de tendencias - el 'tener lo último' como premisa - fomentan el consumismo, tampoco. Pero hay que saber diferenciar entre consumo y el 'ismo' que deriva del término. El sociólogo Zygmunt Bauman en su libro Vida de Consumo explica: "Si se lo reduce a su forma arquetípica en tanto ciclo metabólico de ingesta, digestión y excreción, el consumo es permanente e inamovible de la vida y un aspecto inalienable de ésta. Se trata de una función imprescindible para la supervivencia biológica".

El consumismo, por otro lado, es cuando el consumo se torna "particularmente importante, por no decir central, en la vida de las personas, cuando se transforma en el propósito mismo de la existencia", cita Bauman a Colin Campbell. Además, Bauman aclara que mientras que el consumo es un rasgo y ocupación del individuo humano, el consumismo es un atributo de la sociedad.  

¿Qué nos lleva a ser consumistas? Por empezar, vivimos en una cultura 'ahorista', como bien explica Bauman. Esto significa que el aceleramiento rige nuestras vidas y el motivo máximo es "el apuro por adquirir y acumular. Pero la razón más imperiosa, la que convierte ese apremio en una urgencia, es la necesidad de eliminar y reemplazar". Una definición que fácilmente explica el por qué detrás de las tendencias en la moda. Hoy te digo que el amarillo es el color de la temporada, pero en seis meses hago que lo aborrezcas y que adoptes el lila. 

Está claro que el consumismo exacerbado genera varios problemas. Uno de los más importantes tiene que ver con los desechos, ya que como Bauman afirma, "en una sociedad de consumidores, la búsqueda de la felicidad pasa de estar enfocada en producir cosas o apropiárselas para enfocarse en su eliminación". Para decirlo de otra manera, el nivel de consumismo de una sociedad se puede medir por la cantidad de desechos que ésta genera. 

En respuesta a este consumismo exagerado, hace unos años podemos ver que en varios ámbitos - moda, arquitectura, mobiliario - se está instalando la idea del consumo responsable y del desarrollo de los materiales en forma sustentable. Hace poco, Levi's lanzó al mercado jeans hechos con plástico reciclado. Claro que el precio de venta de estos productos es mucho más elevado que uno hecho en China, pero esta nueva estirpe de productos apunta a un tipo de consumidor responsable que a la hora de comprar tiene en cuenta el proceso de elaboración. También podríamos ubicar esta nueva tendencia dentro del movimiento Slow Fashion, que fomenta la compra de prendas atemporales, de buena calidad, pensadas para durar toda la vida.

No quiero sonar pesimista, pero creo que pasará mucho tiempo hasta que recapacitemos sobre los estragos que el consumismo está generando. Yo también amo comprar, acumular, desechar, nací y crecí en una sociedad consumista. Por ahora, el bajo precio le gana a la producción responsable: el éxito comercial de grandes retailers como Zara, H&M y Uniqlo lo comprueba. La cara más oscura del consumismo quedó expuesta con el derrumbe de un taller de costura clandestino en Bangladesh este año. Lamentablemente, nada cambió desde entonces. 

Para lograr un cambio, empecemos por nuestro placard. Pensemos qué estamos comprando, cómo se hizo, en qué condiciones. Vayamos a ferias vintage, hagamos trueque de ropa con amigas, invirtamos en prendas hechas por diseñadores que siguen una ética sustentable.

Involucrémonos. 

Estampida humana generada por el Black Friday. 


La gente en los EEUU llega a acampar para ser los primeros en entrar a las tiendas. 


El frenético nivel de producción de Zara, también conocido como fast fashion, fomenta el 'úselo y tírelo'.